Los albinos enfrentan prejuicios y peligros mortales en Tanzania.
Se ha lanzado una campaña para intentar poner fin a la hostilidad en contra de esta pequeña comunidad de 30.000 personas.
Mtobi Namigambo, un pescador, está tranquilamente sentado fuera de su casa en la isla de Ukerewe.
Ésta fue alguna vez un santuario para albinos, pero ya no lo es.
Su hijo de 4 años de edad, May Mosi, que sufre de albinismo, se sienta en su regazo.
May cuenta de uno al diez con confianza.
Namigambo ocasionalmente le regala una mirada a su esposa, Sabina, sentada en un tapete preparando la cena familiar.
Sus otros dos hijos están jugando cerca de ahí....(Leer más)

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